Con una altura
de más de 50 metros y un diámetro de 1,20
metros, los dos cipreses debieron ser derribados
con el apoyo de maquinarias pesada.
De acuerdo a lo
señalado por personas antiguas en la comuna, los
árboles que se ubicaban en la parte posterior a
la municipalidad, tendrían cerca de 200 años, lo
que quedo corroborado luego que le contaran los
anillos existentes en sus cortes.
Aun que estos
eran parte de la tradicional foto Postal del
Edificio Consistorial Quillonino, la prevención
tubo más fuerza, debiendo aplicar la ley del más
fuerte y de la sobrévivencia humana.
Los árboles,
serán trozados y llevados a aserradero para la
obtención de maderas que puedan servir para
alguna construcción municipal, las ramas serán
en sustento de las estufas a combustión lenta
del propio municipio y sus dependientes, durante
el invierno.
Finalmente se
indico que la tala también obedece a futuras
construcciones que realizará la municipalidad
del Valle del Sol, en los próximos meses ya que
se tiene proyectado la construcción de nuevas
oficinas en la parte posterior del municipio.